Preparar el arbitraje para un mejor resultado

Arbitrando, hay algunas cosas que ocurren durante el juego y que escapan al control de los árbitros. Hay ocasiones en ocurren cosas inimaginables, y es entonces cuando el trabajo del árbitro se traduce en reaccionar con sensatez y asegurarse de que el juego se desarrolla conforme a las normas. No obstante, hay cosas del arbitraje que están totalmente bajo el control del árbitro, estas pequeñas cosas del juego nunca deben darse por sentado y controlarlas ayudará a tener un buen comienzo.
No hay ninguna excusa para que el árbitro llegue con prisa para vestirse para el partido. Hay que llegar con tiempo suficiente para reunirse con los compañeros y comentar la mecánica del partido y la situación. Utilícese el tiempo de antes del partido para sentirte cómodo en el lugar donde se está y con quien se está trabajando. Es mucho más fácil relajarse y prepararse para el partido cuando el tiempo no es problema.

Cuando se sale al campo quiere decir que se está listo para lo que venga. El uniforme debe estar limpio y se debe ofrecer una buena apariencia. Un árbitro desaliñado muestra falta de profesionalidad y crea una mala primera impresión. Antes de que comience el partido hay que mostrarse con mirada atenta y profesional.
Salúdese a las personas a las que se conoce pero manteniendo un enfoque puramente profesional y centrado en el juego. Eso no implica largas conversaciones con seguidores u otras personas. Esto es especialmente aplicable a las conversaciones con los entrenadores, mejor si son breves y concisas.Váyase al lugar de observación y préstese atención a lo que es realmente importante para un árbitro. Tómese tiempo antes del partido y prepararse mentalmente para lo que viene a continuación.
Antes de que empiece el partido hay que tomar el control de estas pequeñas cosas para empezar el partido de la mejor forma posible. De este modo, será mucho más fácil manejar esas situaciones que son menos predecibles y que pueden ocurrir.